Los médicos de Reproducción Asistida y sus relaciones con nosotros

Los ginecólogos de reproducción asistida, esas personas capaces de ayudarnos con su formación, apoyarnos con su empatía o petrificarnos en nuestra silla.

En casi todas las especialidades médicas, podrías pensar que todo esto es importante, pero en algunas como la nuestra que trae hijos al mundo, en la que tenemos las emociones a flor de piel, requiere por su parte una implicación personal extra.

habilidades sociales de los médicos

© Syda Productions – Fotolia.com

 

Por lo menos así lo vemos las pacientes de reproducción asistida, ¿verdad?

 

Mi experiencia en la primera cita que tuve:

 

Era el año 2003 y por aquel entonces no había demasiadas mujeres que intentaban ser madres solas por elección (de hecho, hoy en día la Asociación Madres Solteras por Elección a la que pertenezco, se ha encontrado con algunos problemas en ciertas clínicas aunque la mayoría nos apoya)

Sentí desde el principio que el médico no estaba cómodo con mi caso. Lo mejor de todo fue cuando me dijo que tras las pruebas médicas y la evaluación psicológica que en algunas clínicas nos hacían a las mujeres solas, si todo estaba bien podríamos ponernos en marcha y si no ahí había terminado mi camino.

¿Pero no se iba a él cuando se tenían problemas de fertilidad? En fin, nunca más volví.

Curiosidad: Hace poco le ví en unas jornadas sobre reproducción asistida y me gustó mucho como habló; además le parece muy interesante el tipo de trabajo que estoy desarrollando.

 

La experiencia de una futura paciente:

 

Este es el caso de una persona que actualmente está buscando en quien confiar la posibilidad de ser madre. Esta persona sabe buscar información, está preparada para relacionarse en cualquier situación y básicamente busca dos cosas: buena medicina y buena atención personal.

Ha estado en varias clínicas y en casi todas ellas lo que más ha echado en falta es una buena comunicación por parte del médico.

Llamémosle habilidades sociales, empatía, ponerse en la piel de otro.

 

Afortunadamente ya ha encontrado una clínica de reproducción asistida donde posiblemente haga su tratamiento.

 

Una experiencia positiva:

 

Paciente que después de haber hecho varios tratamientos en una clínica con resultados negativos, decide que no quiere continuar allí a pesar de que como funcionaria no está teniendo que desembolsar nada de dinero.

No se va porque no esté logrando su embarazo a término, sino porque no se siente parte de un equipo, apenas recibe información y siente que pasan los meses, ya años y allí sigue…

Toma una gran decisión, cambia de clínica y por fin encuentra un médico que la habla, la mira, la cuenta, la escucha. Por supuesto, será él quien va a tomar casi todas las decisiones, pero ella siente que allí tiene algo que decir. 

Va a invertir casi todos sus ahorros, pero este médico ha conseguido conectar de tal manera con ella, que a pesar de poder hacer el tratamiento “gratis” en otro sitio, está dispuesta a pagar.

 

Mi experiencia como asesora:

 

Visto desde donde estoy ahora, un puente entre la parte médica y la parte de los pacientes, entiendo más la complicada situación de los médicos.

La de los pacientes, es obvio, porque yo lo fui, pero su posición no es fácil, no…

Como asesora me encontrado con estas dos situaciones que en realidad son las dos caras de una misma moneda:

1) No me ha gustado nada como me han tratado. El médico me ha dicho a bocajarro que no íbamos a poder tener hijos y que era muy difícil que lográramos un embarazo.

2) ¿Por qué el médico no fue claro desde el principio y me dijo que teníamos muy pocas probabilidades de tener un niño y me dejó intentar tantas FIV?

 

Entonces, ¿qué pueden hacer los médicos?

 

Mi propuesta: 

 

Sé que muchas clínicas están formando a sus médicos en cuanto a la relación emocional con los pacientes.

Ese es el camino, junto con aprender habilidades sociales, relaciones personales en situaciones de alto stress.

Que nuestros médicos no sientan que su trabajo es sólo el tema clínico y que somos nosotros los que tenemos que venir ya preparados para lo que nos enfrentamos, porque la mayoría de la gente no sabe de verdad a qué situaciones llegar una vez que se entra por la puerta de tu primera clínica.

 

¿Te animas a compartir tu experiencia? ¡y si es buena mucho mejor! Entre todos podemos construir una mejor vivencia de la reproducción asistida.

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Eva María BernalEva María Bernal Eva María Bernal