Transfer de vitrificados: Cómo prepararnos física y emocionalmente

Hoy en día la transfer de vitrificados es casi ya un tratamiento en sí. La mejora de las técnicas en los laboratorios de las clínicas de reproducción asistida y la gran preparación de los embriólogos han conseguido que las tasas de supervivencia de estos pequeños “frigopeques” como les llaman en algunos foros sea cada vez mayor.

Veamos algunas explicaciones y recomendaciones que te hago para lograr vivir  este proceso mejor:

 

Estamos de acuerdo en que aquí la parte complicada de verdad la tiene el embriólogo, así es que aprovechemos esta circustancia para por fin vivir sin tanta presión al menos uno de nuestros tratamientos.

Es verdad que las inseminaciones son también un proceso bastante sencillo, pero debido a que es el primero que se hace no estamos tan cargadas como a estar alturas en las que ya estamos como mínimo en nuestra segunda Transfer y como máximo… Mejor no ponernos a contar.

 

Preparación física

 
Hay dos maneras de hacer una transferencia de vitrificados:

1) Medicada:

El tercer día de regla te revisan en consulta haciéndote una ecografía para comprobar que no tienes ningún folículo residual y si es así empiezas a tomar pastillas o parches de estradiol según la cantidad que tu médico considere necesaria para ti.

Normalmente volverá a verte entre cinco y siete días después y si comprueba que la dosis recetada es la correcta seguirás unos días más. En caso de que si endometrio no esté respondiendo lo suficiente podrían aumentarte la cantidad de estradiol.

Los ginecólogos nos dicen que las transfer pueden hacerse a partir de 5 mm, pero claro nadie quiere hacérselos con un endometrio tan, tan ajustado. Algunas mujeres les crece hasta 14,15 milímetros, ¡imagínate!. A título personal puedo comentarte que mi endometrio siempre fue de 7 mm y logré muchos embarazos. 

Con esto quiero decirte que no te obsesiones: si tu médico da por bueno tu endometrio, dalo tu también… que nos conocemos :)

A partir de aquí todo es igual que en una transferencia en fresco

 

Transfer de vitrificados

© inarik – Fotolia.com

2) Casi sin medicar:

Esta segunda manera, la más natural que se puede hacer transfiriendo vitrificados te puedo asegurar que es una maravilla.

Cuando llevamos tanta hormona metida en nuestro cuerpo, hacer un tratamiento en el que lo único que se te hace son ecografías y si logras el embarazo no tienes que estar dos meses más tomando estradiol… ¿es genial o no?

Igual que cuando se te medica, tu ginecólogo te vería el tercer día de regla para comprobar que no tienes folículos residuales y si es así te volverían a citar entre 5 o 7 siete días después y si tu endometrio ha crecido normalmente, se te programa la transfer de vitrificados y si no estás preparada del todo se te deja dos o tres días más para que crezca un poquito.

Cuando ven que es así, sí que hay que inyectarse una medicina que asegura que tu ovulación se va a producir 36 horas después y eso permite a la clínica saber exactamente cuándo deben hacerte la transfer ya que ese es un factor importantísimo.

A partir de aquí todo es igual que el te hubieras transferido el embrión en fresco.

 

Preparación emocional

 

Debido a que casi no te vas  a medicar, vas a comprobar que te resulta mucho más sencillo.

Esta vez ya no importan ni óvulos, hormonas; ¡ya está todo hecho!. Ahora solamente tiene que crecer bien tu endometrio y te aseguro que lo más habitual es que así sea.

Como siempre os recomiendo:

  • Come bien
  • Descansa lo que puedas
  • Sigue practicando ejercicio aunque tengas que parar tras la transfer
  • Si quieres y puedes, date algunos mimos que te distraigan.

 

Peeeeero…

 
Sí, aquí también hay un pero. Quiero que seas consciente de que no todos los embriones logran desvitrificar bien. Son embriones que aparentaban una buena calidad, pero que no han resistido el estrés que conlleva estos procesos.

No es lo más habitual, pero ocurre y te puedo asegurar que si te llaman de la clínica y en vez de darte cita para la transfer, te dicen que tu embrión no ha logrado sobrevivir el golpe es duro.

Y lamentablemente ocurre.

Otra vez ilusiones rotas, esperanzas cortadas de raíz y la imaginación que sólo ve un vasto desierto por delante…

Pero también piensa que te has ahorrado 15 días de una betaespera inútil y lo más importante de todo: ese embrión no podía llegar a ser un niño sano.

Vale, que sí, que si esto ocurre no te va a servir mucho de consuelo, pero al menos quiero que lo leas y que en algún rinconcito de tu mente se quede esta idea.

 

Tu objetivo y el de tu clínica es tener un niño sano en casa

 

¿Cuál es tu experiencia cuál es tu experiencia con las transfer de vitrificados? ¿Te has hecho muchas? Si te ha gustado el post, te agradecería que lo compartieras en tus redes sociales.

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Eva María BernalEva María Bernal Eva María Bernal