Author Archives: Eva María Bernal

Acerca de Eva María Bernal

Eva María Bernal

La piscina de invierno

Desde que Rodrigo cumplió seis meses  he estado yendo a piscinas en las que se impartía matronatación.

Cuando eres mami primeriza es un clásico; hoy en día si el niño no va a natación, no eres nadie, ja, ja. Son esas necesidades que consigue crearnos la sociedad, pero, bueno, en esta ocasión y dado que es un deporte muy bueno, muy estimulante  físicamente y he visto cómo le vino de bien a Rodrigo, lo acepto encantada.

shutterstock_121989937

Pero ocurre que he visto a  niños de las clases de los mayores que ya tienen que entrar solos(pobrecitos, con sólo dos años) llorar y llorar al comienzo e incluso durante toda la clase y entonces a mí aquello ya se me convierte en un cabreo semanal.



Les he visto desconsolados, mirando a sus profesores con miedo, desangelados, vomitando día tras días y a la bruja de su profesora decirles….¡no se te ocurra volver a vomitar! He visto las caras de hastío del grupo de profesores mirándose entre ellos como diciendo…

¡Lo que tenemos que aguantar!

En la primera piscina a la que llevé a Rodrigo había una pobre niña muy pequeña que no sé por qué entraba sola en la piscina. Estuvo meses gritando y llorando desesperada. Yo no conseguía entender cómo la seguían llevando…

Pero voy a intentarlo, venga:

  • «Es muy importante que un niño aprenda a nadar por si se cae a una piscina». Me gustaría saber cuales son las posibilidades reales de que en ese caso, alguien menor de cinco o seis años no entré en pánico y se ahoga, aún sabiendo nadar.
  • «Acabará entrando contento como pasa en las guarderías, que lloran al principio, pero luego no se quieren ir». Yo, a eso, lo llamo adaptación al medio, vamos, a lo que no me queda más remedio, pero incluso creyendo que esto es bueno…si pasan dos meses, tres y tu hijo sigue diciendo…Aarón no, Áaron, no (su profesor de natación). Vomita casi siempre. Todos los días te mirá desconsolado, suplicándole con la mirada que no lo dejes solo. ¿Cómo puedes seguir llevándolo?
  • «Así nunca va a aprender a nadar» Dále tiempo a sea más maduro, llévale con otro profesor más atento, espera al verano y que dé clases en una piscina al aire libre  estando tu cerca.

El miedo al agua es tan legítimo como cualquier otro y aunque está muy bien ayudar a superarlo, por favor, no hacerlo a base de empujones.

Pufffff, yo me pongo mala. ¡No puedo!

En la escuela a la que van Martín y Aitana ahora pasa todo esto y me pregunto: ¿yo puedo hacer algo? Un día quise decírselo a una madre, pero cuando fui a acercarme a ella tuve la sensación de que sabía lo que estaba pasando y creía ingenua o cómplice que lo que pasaba terminaría el día que el niño se adaptase.

Y luego, lo que decimos a veces:

¿Puedo yo meterme en algo que veo por la calle?

eso da para otro post..

Tengo claro que mis hijos pequeños no van a ir con ninguno de los profesores a los que he visto no tratar con empatía a los niños y si no pueden ir, no irán. Ya veremos qué hago llegado el caso.

¿Qué opináis sobre esto? ¿Hay que insistir? ¿Os dan ganas de consolar a esos niños? 

Yerma

IMG_0927

Si prefieres escuchar o descargar el audio del artículo, haz CLICK AQUÍ:

Yerma

Esta semana me invitaron a ver Yerma en el teatro María Guerrero.
Me apetecía mucho, pero también me daba un poco de angustia por que sabía que me iba a remover.

Yerma: inhabitada e incultivada.

 ¡Qué dos significados!

La protagonista después de 24 meses casada no ha conseguido quedarse embarazada, según van pasando más años ella cada vez está peor, más triste, sus amigas la huyen pues todas tienen ya hijos y no saben cómo tratarla. Una de ellas le dice:
«No quiero que me veas porque veo envidia en tus ojos» y ella responde…
«No es envidia, es pobreza».

Al final se cuenta que el problema viene del marido con el que se ha casado y que sus padres habían elegido para ella. Lo aceptó contenta pues así podría tener un hijo. Pasan más años y ella acaba enloquecida y la historia, en tragedia.

Hay momentos muy intensos, de gran dolor, de esa soledad que siente una mujer cuando no llega el hijo que tanto desea. Esos momentos que en general, los de fuera no entienden.

Ufff, lo pasé mal.

Recuerdo los peores momentos de mi segundo proceso en el que buscaba un hermano para Rodrigo, me sentía yerma, seca, inhabitada. Y sí, tenía un hijo, pero yo quería con todo mi ser otro y sentía su ausencia en nuestra familia.

Hasta que me fuí a Lanzarote con Rodrigo y allí, en el parque de Timanfaya entre las inmensas lenguas de lava seca,en ese terreno árido, imposible para la vida, crecían unas poquitas de estas plantas que aquí os enseño y que también habréis visto en la cabecera de los vídeos.
Flor Lanzarote (1)

No sé cuál es, sólo sé que estaban en el sitio más inhóspito para crecer, pero a pesar de todo supongo que el viento las llevo hasta allí y cómo eran buenas semillas y encontraron su espacio en ese secarral, pudieron desarrollarse.

¡Esa imagen se consistió en mi inspiración: ese sitio sí que era inhóspito y no mi útero!

Si encontraba el embrión perfecto, teniendo el endometrio correcto, con mis niveles hormonal s y sanguíneos equilibrados y mi cabeza más o menos…  ¡volvería a lograrlo!

Un par de meses después estaba embarazada de Martín y Aitana, eso sí, después de tres años de tratamientos. Esta flor se ha convertido para mi en la metáfora de su implantación.

¿Y vosotras? ¿En qué pensáis? ¿Qué os sostiene? ¿Os sentís alguna vez como Yerma?

Animaos a escribir en los comentarios, todos aprendemos así.

Como siempre agradezco si lo compartís en Facebook, Twitter, Pinterest, lo que queráis.

Si hay que ser algo..

soy Gonzalista. 

Diréis algunos, ¿pero qué es eso?
 
En otra entrada os hablaré más ampliamente de Carlos González, pediatra que amamos una parte de los papis españoles y despreciado por la otra parte.
Prefiero que lo sepáis ya, ja, ja… 

Estivill

  • No me gusta Estivill, 
  • No me gusta supernanny
  • No me gusta el conductismo aunque he vivido en mis propias carnes que a veces mientras llega una solución buena, hay que cortar por algún lado.
  • No me gustan muchas situaciones, palabras o conductas que veo a veces con los niños en los parques, en la piscina de invierno con niños llorando y vomitando clase tras clase.
  • No me gusta cuando se amenaza constantemente al niño con que nos vamos.
  • Y por supuesto no me gusta ningún tipo de violencia física, ni poca, ni mucha. No hay excusa.
Pero he aprendido a no juzgar un grito o el hecho de no jugar con los niños mucho, o querer desaparecer cuatro horas a coger aire y que alguien ¡por Dios! se los lleve un rato, 
por que cuanto más conozco a mis hijos, más veo que me tengo que callar,
pues seguramente si me ves a mí en alguno de los «ataques» que me puedan dar con mis hijos por cansancio, cuando grito , o en momentos de caos, podrías decir muchas cosas y pensar que no es algo aislado sino una manera de comportarme con ellos. Y no lo es. 
 
Recuerdo un día que alguien puso en Facebook una foto de un bebé en el suelo junto a un water y una mujer sentada orinando. Nos preguntaban que qué nos parecía y la pregunta no tenía mala intención, pues sugerían que qué bien hubiera estado ese bebé si su madre lo hubiera llevado en una bandolera o en una mochila, lo malo fue la cantidad de respuestas poniendo verde a la mujer que hacía eso…
 
Claro que no es higiénico que un bebé esté junto a un water público, pero no sabemos nada y quizás que el bebé esté ahí es lo mínimo y mejor que puede hacer ella.
En los comentarios se derivó a criticar a una madre que le dijo a su hija en un parque que jugara a algo que no la necesitara a ella, vamos, que jugará sola.  
 
¡Algunas personas ponían el grito en el cielo! 
¿Pero qué sabemos nosotras de esa mujer que quiere descansar en el parque?
  • No sabemos si el  niño no la dejó dormir esa noche y ya no tiene fuerzas…
  • O se ha separado y está derrotada.
  • O si llevan una mañana entera haciendo compras y ella ya no puede más.
  • O quiere dejar a su hijo que busque relaciones con otros niños. 
 
En fin, que yo ahora a no ser que vea comportamientos reiterados, intento no
etiquetarlos.
 
No obstante, reitero que siempre me leeréis tirando hacia Carlos González.
Prefiero que lo sepáis ya…
 
Pero como admito críticas, me encantaría que os fuerais pronunciado en los comentarios sobre este eterno debate en la crianza, al menos en España, aunque seguro que en otros países tienen también sus totems contra los que dirigir sus amores y odios, je,  je.

¿Un docureality de reproducción asistida?

Hace unas semanas publiqué un reportaje que me habían hecho desde la semana 12 de mi embarazo gemelar hasta que estuve con Martín y Aitana ya en la habitación del hospital.

Muchas personas me ha preguntado porqué un reportaje tan largo y tan completo no se había podido ver antes y hoy quiero contaros de dónde viene realmente la idea de seguirme durante todo ese tiempo.

Como cuento en el video post donde lo publiqué, Luis Torrecillas, periodista y productor contactó con la Asociación madres solteras por elección, de ahí imagino que escribimos varias personas y supongo que dado que ya tenía un niño y me iba a convertir en familia numerosa pues mi historia era lo suficientemente llamativa.

Rodamos y cuando estaba embarazada de 12 semanas en principio la cosa iba a quedar así pero unos meses después me volvió a contactar porque quería grabarme ya con el embarazo más avanzado e incluso ir conmigo hasta el hospital.

Como resultado salió el video tan bonito y emotivo que muchas de vosotras ya habéis visto y que ha sido Record de visionado en menos tiempo en mi canal de YouTube.

Aproximadamente un año después de que nacieran los niños, yo lancé Creando una familia y Luis me comenta que tiene una idea para un programa sobre reproducción asistida:

 

Un Docureality en el que una Coach acompaña a varias parejas en sus procesos de reproducción asistida

¡y él quería que fuera yo!

 

Imaginaos, yo estaba feliz. Siempre quise ser periodista, luego fui bailarina, posteriormente directora de casting y en ese momento ya había decidido que quería dedicarme a apoyar a personas que estuvieran en procesos de reproducción asistida, así es que se juntaba todo un poco.

Por supuesto y para que no se me enfade nadie, yo dejé muy claro desde el principio que no era coach, yo soy una acompañante y una asesora, pero no tengo técnicas de coach pero bueno ya sabéis eso hubiera sido televisión y se hubiera organizado como los guionistas decidieran.

Y así es que en el verano de 2013, grabamos la promoción del programa para poder llevarla a las cadenas e intentar venderlo.

Vamos a verla y luego os cuento cómo se fue desarrollando la historia:

 


 

Como veis ya algunas parejas habían hablado para nosotros e incluso la maravillosa ginecóloga Juana Crespo concedió una entrevista en la que no puede estar más auténtica.

Yo solicitaba candidatos que quisieran hacerse un tratamiento y que nosotros fuéramos acompañándoles y grabando todo el proceso, haciéndose cargo la producción, léase clínicas, cadenas, etc. de los costes de todo.

Estaba y estoy segura de que pacientes no iban a faltar dado que la reproducción asistida es lo suficientemente cara y en tantas ocasiones hay que repetir tratamiento, que la mayoría de nosotros aunque empecemos con un presupuesto más o menos desahogado, nos damos cuenta que en dos ciclos nos lo hemos comido todo el dinero.

Algunos verían oportunismo, otros en cambio veríamos la oportunidad de sacar a la luz la reproducción asistida, de enseñarle al mundo entero lo que hay detrás de toda pareja o mujer sola con problemas de fertilidad.

Se presentó a varias cadenas de televisión y a varias clínicas, pero cada uno por sus propias razones fue rechazando el proyecto.

En este año 2016 se ha vuelto a intentar y a pesar de todo lo que ha podido favorecer el programa de Samanta Villar «9 semanas con Samanta» al final han vuelto a dar un no por respuesta.

Ojalá alguna cadena se acabe decidiendo, yo de verdad creo que puede quedar un programa muy emotivo, muy real y a la vez divulgador.

 

¿Cómo lo veríais vosotros? ¿Os gustaría ver un docureality sobre el proceso de reproducción asistida de varios pacientes? Como siempre os digo, por favor, compartir a discreción y sin cortaros.

Las condiciones

¡Qué nombre tan raro para un juego, verdad?

Las condiciones es ese juego al que mi hijo de entonces cinco años me pidió jugar un día.
 
O sea:

 si haces esto, consigues aquello.
 
IMG_0904¡Qué fuerte! Me quedé de piedra. Cinco años estrujándome la cabeza para que hiciera las cosas desde el entendimiento, desde su decisión, con mis explicaciones, no obligándole. Dialogando, haciéndole entender que sus actos tenían “consecuencias”, sin chantajes ni pequeños, ni grandes. 
 
Y ganas no me faltaron, ¿eh? Pero creo que todos nuestros actos con los niños empezaremos a verlos principalmente desde la adolescencia cuando no sea tan fácil que haga las cosas por que yo lo digo, entonces es absurdo utilizar una táctica que en pocos años no nos va a servir
Cinco años aguantando que mucha gente no entendiera esa manera de actuar mía y un día llega él y me la pide.
¿Por qué ocurrió esto? Yo lo sentí como algo triste. Para mí, en el colegio habían conseguido que entrara en su dinámica. Estaba en segundo de infantil y observando debió descubrir que… wuaaauuu, cuantas cosas se conseguían si uno hacía lo que otro quería.
 
  • Si yo me quedo sentado, mi profe está contenta y me trata bien.
  • Si hago rápido los ejercicios, me dan una chuche.
  • Si me como todo el plato, no se enfada la monitora.
 
Yo he luchado estos años porque él entienda que hay que hacer las cosas que hay que hacer, no por los premios, ni los enfados.
Que si no se pone el gorro de invierno, no se puede salir, pero no es un castigo, es que para salir a la calle en invierno es posible que haga falta un gorro.
Que si grita en un sitio cerrado, no vamos a poder estar allí porque hay gente a la que le puede molestar y tienen el mismo derecho que nosotros a estar allí.
 
Muchas veces no lo entiende, se enfada; a veces lo hace y a veces no. 
 
Creo que esta dinámica de yo hago cosas para conseguir algo de tí,lo que hace es adultos acostumbrados a manipular muy facilmente. Saben que con premios o regalos van a conseguir lo que quieran de mucha gente o ellos van a aceptar cosas y los van a seguir manipulando a base de este juego .
 
Mucha gente no está para nada de acuerdo conmigo, incluso me dicen: 
Ya, pero ¿cómo consigues que te hagan caso? 
Mi respuesta es que no siempre lo consigo, pero yo sigo insistiendo.
Recuerdo un curso que hice con Rebeca y Mauricio Wild un matrimonio muy especial que abrió un colegio alternativo en Perú, el Pestalozzi, un sitio por lo que cuentan increíble; en ese curso nos dijeron algo que cuando ya estoy que me van a dar algo de repetir y repetir algo y que Rodrigo no me haga caso, intento recordar:
¡Criar niños es básicamente pasar unos años repitiéndoles lo mismo!

Ja, ja, cierto como la vida misma.
 
Las mamis de por aquí o las futuras madres, ¿cómo lo veis?,¿qué hacéis o que os pide hacer el cuerpo una vez tengáis a vuestros hijos?
Animaos a compartir vuestras experiencias o cómo lo hacéis vosotros y por supuesto todas las opciones son bienvenidas.

Lactancia de gemelos: Un posibilidad real

Este post lo escribí ya hace un tiempo en mi blog Yendo a por el segund@ para compartir cómo conseguí que se fuera estableciendo la lactancia de mis mellizos. Espero que os guste y sobre todo que anime a las mamás que dudan de su capacidad para alimentar a dos bebés.

 

Si el cuerpo ha permitido la gestación de dos bebés, no los va a dejar luego sin alimento

 

«Voy a contaros como han ido estas seis primeras semanas de lactancia. Habrá bastantes detalles por si a alguna futura mami de mellizos le pueden servir:
Martín y Aitana nacieron por cesárea programada el 6 de Diciembre de 2011. Eso quiere decir que mi cuerpo no estaba preparado hormonalmente para su salida, ni para la lactancia.
Eso en principio me hacía esperar una subida de la leche de al menos 72 h. La primera en empezar a mamar fue Aitana.
Nada más salir del quirófano, en reanimación nos volvimos a encontrar y la puse al pecho. Martín, lamentablemente, no se nos uniría hasta cinco horas después.
No recuerdo si se enganchó o le coloqué yo la boca. No recuerdo si tardó mucho o poco. Tenía dos niños recién nacidos y uno de ellos estaba en neonatos, mi cabeza no dio para más.
Cuando subimos a la habitación me los puse a los al pecho a la vez. Un poco como pude, eran los primeros momentos… En esos momentos y durante los días precedentes a la subida “sólo” hay calostro, un tesorito que da el cuerpo a nuestros bebés.¡ Cada gota vale!.
Los niños mamaban. Lo sabía entre otras cosas por los dolores tan horrorosos de los entuertos (contracciones del útero para volver a su tamaño y que son estimulados por la lactancia ) y que duelen especialmente en el segundo embarazo.
Las cuarenta y ocho horas posteriores al parto las pasé con ellos al pecho en todas las posiciones posibles (vaya paliza les pegué como a su hermano Rodrigo, ja, ja) parecían acróbatas.
Como , afortunadamente, me habían dado una cama estupenda con barreras a los lados, más grande de lo normal y eléctrica, pudieron dormir conmigo sin problemas. Además y a pesar de ser un hospital público, la habitación era individual. Me habían dicho ya antes de que nacieran, que en partos múltiples estabas sola. 
Además yo había avisado a todos mis amigos de que por favor, no vinieran al hospital. Sólo mi familia, que al ser una (por monoparental), nunca iban a ser demasiadas personas. Sentía que necesitaba tranquilidad, intimidad, no gastar mis fuerzas en hablar. Concentrarme en los bebés, encontrarnos, dormir, no estar alerta por las visitas.
Es la mejor decisión que he tomado. No puedo imaginar a una pobre mujer recién parida, con dos bebés intentando iniciar la lactancia, rodeada de gente (muchos dudando de ella y de su leche). Si a eso le añadimos que sea primeriza, que no se haya informado bien, que no esté en contacto con monitoras de lactancia, siento que las posibilidades de sacar adelante esa lactancia van a ser pocas y muy duras.
Cuarenta y ocho horas después los niños habían bajado demasiado de peso. Ya estaba casi en el 10% : Aitana se quedo en 2,100 k y martín en 2, 600 k y la enfermera bruja pronuncia tras pesarlo…este niño va para abajo, va a para abajo.
Yo sentí que me mareaba pues creí que se lo llevaba a neonatos, mientras su compañera le decía…que no es para tanto, mujer, que no es tanta bajada de peso.
Durante esa mañana y tal y como me había anunciado la monitora de lactancia del hospital, me sube la leche. Sólo 48 h después de nacer, como si los hubiera parido y todo gracias a la no separación de al menos, uno de los bebés.

 

¡Cuánto daño ha hecho la separación de nuestros hijos tras las cesáreas!

 

Seis horas después aparece la pediatra (todavía estamos en el segundo día tras su nacimiento ) y me dice que tengo que dar a Martín suplementos, 30 o 40 ml…
!!!Pero si me acaba de subir la leche!!! ¿De dónde los saco? (no indica si de mi leche o artificial) con lo cual yo me temo lo peor y como me contó mi madre, pongo un puchero, tras lo cual me pregunta que yo qué pienso y le digo que quiero esperar a mañana.
Me vuelvo a poner a muerte con ellos y conseguimos que al día siguiente, se haya resuelto todo. Aitana no ha bajado más y Martín ha subido un poco. Esa tarde, tres días después de nacer, nos vamos a casa como alma que lleva el diablo. 
Quiero dejar de ver a tanta gente diciéndome cosas sobre cómo están, analizándolos, pesándolos, preguntando, dudando… !!!Vámonos!!!! Ese fin de semana seguimos ya en casa, tranquilos, mamando todo lo que podemos y yo sintiendo que la cosa va bien, pero…
El principal problema que me encuentro es que Aitana con sus 2,100 k sólo quiere dormir, no abre la boca y yo no sé que hacer. No estaba preparada para un bebé con desinterés por mamar. Rodrigo fue un” mamaor”, Martín parece que lo va a ser, pero Aitana… Empiezo a frustrarme.
Busco información…»cómo despertar a un bebé que no quiere mamar»…pero nada me funciona.
Llega el Lunes y volvemos al hospital ya que vieron que Martín tiene un gran frenillo, que puede complicar la lactancia (además a veces me duele algo que hace con la boca) y van a valorarlo.
La consultora se queda preocupada por como van las cosas; estamos en un momento crucial. Teme por la producción de leche y me presta un extractor, a la vez que me sugiere la compra o alquiler de uno doble.
 Llama a los cirujanos plásticos del hospital para que le quiten el frenillo y le dan cita para cuatro días más tarde. Ella dice: no, antes, el Viernes puede ser demasiado tarde.
Ese mismo día se lo quitan y empieza a mejorar su manera de succionar que siempre ha sido y sigue siendo, muy fuerte. Para ella, nuestra lactancia estaba en peligro y hay que ponerse a muerte.

 

Me “recetan” una semana de casa, cama, tetadas, piel con piel y extractor.

 

Tenemos que ir a muerte, no tengo que hacer otra cosa que alimentarles. ¡Y estoy dispuesta a ello! Salgo con un gran bajón y otra vez con pucheritos… !!¡Me está pasando a mi! ¡¡¡SOS!!!nunca pensé que pudiera ocurrir, pero aquí está… ¿Y si nos quedamos sin lactancia?
La semana siguiente fue muy dura, agotadora, frustrante por la dificultad de despertar a Aitana. Mamando máximo cada tres horas por que por su peso no nos podemos permitir un poco de flexibilidad.
Lo malo es que si a las nueve empiezo, a las diez acabo y remato con extractor otra media horita y en hora y media, o sea a las doce vuelves a empezar, descansas sólo hora y media y así ocho veces al día… ¡yo estaba muerta!!! 
Cada día les doy de un pecho a cada uno, así no hay problemas de recordar cual les toca y no hay lío de si uno se come lo del otro. A Aitana, la he soplado, hecho cosquillas, mojado la cara con una gasa, cambiado los pañales, dejado encima de la cama, abierto la boca y metido el pezón como he podido. Ha sido muy duro…Porque además la leche con el extractor aumentó muchísimo, pero no conseguía que ella mamara.
Así es que le voy complementando con jeringas de mi leche. Para ello,le meto un dedo en la boquita y así va succionando y cogiendo fuerza, mientras por la comisura, meto la jeringa y va tomando la leche.

 

Por fin, una semana después llegan las buenas noticias, Martín ha engordado 400 g y Aitana 160 g. Lo normal es de 115 a 220 g, o sea que vamos fenomenal. Lo de Martín… ¡¡¡es que no pierde comba el tío!!! 

 

La siguiente semana suavizo un poco la mala vida que nos hemos dado, especialmente lo de meterle el pezón sin que ella demande y cuando vuelvo a pesarles, los resultados son los mismos…350 g y 150 g… ¡todo va bien!! Voy quitando los suplementos poco a poco y desde hace tres semanas ya no toma, en realidad sólo han sido dos semanas, aunque a veces llegué a dudar de si iba a poder quitárselos algún día.
Lo que tenía claro es que si eso ocurría, pues tendría que asumirlo y seguir sacándome leche sine die. A veces maman de uno en uno, pero en cuanto lloran a la vez, o yo quiero descansar un poco, o quiero ver algo en el ordenador, me pongo el cojín churro y ahí pasamos el tiempo. Les pongo en posición balón de rugby y ahí disfrutamos los tres, por que es impresionante tener a dos niños mamando de ti…
Recuerdo cuando pasaban los años y Martín o Aitana no venían y una de mis penas era no volver a vivir una lactancia… ¡y la vida me trajo dos!!!
Hoy, seis semanas después, han aumentado, Aitana 1.300 g (partiendo de 2,100 al salir del hospital) y Martín 1,400 k (partiendo de 2, 600) en cinco semanas. ¡¡¡Estoy feliz!!!

 

Resumiendo: ¿qué factores me parecen necesarios para estar consiguiéndolo?

 

  • El convencimiento de que es lo mejor para los bebés. Sean uno o dos .
  • La confianza en mí, en mi leche y en mi capacidad.
  • La búsqueda de información previa al nacimiento.
  • Estar en contacto con monitoras de lactancia. ¡Ser capaz de pedir ayuda!
  • La experiencia de la lactancia de mi hijo mayor,por supuesto , ayuda.
  • Un buen extractor de leche: doble a ser posible.
  • No hundirse (aunque se permiten lágrimas) ante niños que no mamen, aparente o real escasa leche,mastitis, grietas, pezones invertidos, conocidas, abuelas o suegras desanimando, pediatras o ginecólogos diciendo…y si no, ¡pues le das un biberón!
  • Echarle horas y horas. No puede haber otra cosa que hacer y si la hay, como suele, buscar ayuda, delegar, concienciarte y concienciar a los demás. Afortunadamente tengo alrededor una red de apoyo para mantenernos a Rodrigo, Martín, Aitana y a mí, alimentados y limpios, ja, ja. Ah y además hay que traer y llevar a Rodrigo y que él esté lo más acompañado posible.

 

Bueno, hasta aquí nuestra historia: Espero no tener nada especial que contaros más allá de …llevamos seis mes, llevamos un año, llevamos…

Victoria

 

Y así es como se quedan de a gustito…Martín como pensándoselo y Aitana, con la victoria en sus dedos como diciendo…yes, ¡we got it!»

 

Actualización: Hemos logramos mantener la lactancia si ningún problema hasta casi 3 años después de nacer mis mellizos. Llegado ese momento fui yo la que sentí que no quería continuar por diversas razones. Como ya llevaba un año reduciendo tomas, no supuso problemas especiales.
Bueno, ¿os animáis a compartir vuestras experiencias con la lactancia de mellizos sean buenas o malas? ¿Por qué pensáis que fueron así? Si crees que puede ayudarle a alguien mi experiencia, por favor te invito a compartirla.

La sociedad y la reproducción asistida. ¿Continúa el tabú?

¿Cómo creéis que nos ve la sociedad a los que tenemos problemas para concebir? ¿Todavía llama mucho la atención, verdad? Puede parecernos increíble, pero los prejuicios sociales en cuanto a la reproducción asistida siguen a la orden del día.

Aquí os traigo un video sobre cómo veo yo esta relación:

 

 

Sé que muchas personas lo pasan mal por este tema ya que en ocasiones oímos comentarios tanto a conocidas como desconocidos que nos asustan y por eso he hecho este video, para que hablemos de ello, para que lo podáis compartir si queréis ayudarme a ir normalizando las cuestiones sobre infertilidad.

Por que a pesar de todo lo que oigamos, vamos a tener que seguir adelante y es mejor que estemos preparadas para ello. Somos parte de la sociedad y con un graniito de arena de cada una de nosotros, lograremos que la Reproducción Asistida no sea mirada con los ojos que todavía se mira hoy en día por parte de ella.

 

Os animo a dejar vuestros comentarios aquí o en Youtube, lo que prefiráis. Contadme cómo lo vivís vosotros.Y como siempre agradezco si lo compartís en Facebook, Twitter, Pinterest, lo que queráis.

La primera visita a la clínica de reproducción asistida

El primer contacto que tendremos con el mundo médico en el que nos adentramos será la clínica, así es que… !vamos a prepararnos para nuestra primera visita a una clínica de Reproducción Asistida!

Si prefieres escuchar o descargar el audio de este artículo, haz CLICK AQUÍ:

 

La primera visita a la clínica de reproducción asistida

 

Os digo ya que vais a estar muy nervios@s, no gastéis vuestras energías en luchar contra ello, es inevitable…

iStock_000019315164XSmall

¿En serio alguien puede creer que vas a ir más o menos serena a conocer a quien te va ayudar a tener a tu hijo y al sitio del que un día esperas salir embarazada?

Los médicos ya están acostumbrados a tratar con los pacientes en ese estado, no os preocupéis. Nos entienden.

 

Aquí tienes 7 consejos para salir airosa de este primer encuentro:

 

1-El médico:
Si es posible, elige el médico que te va a atender. A través de amigas, Internet o el consejo de tu ginecólogo es posible que conozcas a alguno de los médicos de la clínica. Solicita la cita con esa persona y dentro de lo posible, si te ha gustado, continúa con ella.
Te dará sensación de seguridad que sea la misma persona quien te atienda, empatizará un poco más contigo.

 

2-Los nervios:
La lucha con los nervios es una batalla perdida, pero, tranquila, ¡baja mucho su nivel con el tiempo!. O bueno… son nervios diferentes…
No te castigues. Prácticamente no conozco a nadie que entre y salga de la clínica en plan sereno… ¡eres humana y tienes miedo! Con el tiempo incluso podrás hablar con el médico sin empezar a sudar…

 

3-El historial:
Lleva bien clasificado cualquier tipo de pruebas que te hayan hecho antes y ensaya cómo contar el proceso que te ha llevado ahí. Cualquier pequeño detalle puede ser importante para que el médico decida los primeros pasos. Incluso llevarlo escrito a grandes rasgos, te puede facilitar mucho el discurso.

 

4-Las preguntas:
Has hablado tú. Ha hablado el médico. Vale: es el tiempo de acribillarlo a preguntas. No te cortes. No te vayas de allí sin que sientas que has obtenido respuestas y aquí si que no lo dudes: ¡escríbelo! Lleva todas las preguntas escritas desde casa.

 

5-El feeeling:
¿Cómo os habéis sentido?, ¿te parecía que os escuchaba?, ¿que se os explicaba todo bien?. ¿Qué tenía mucho tiempo para dedicaros (aunque no fuera cierto)?.
¿Os apetece que os siga viendo este médico o vais a pedir una segunda opinión?.
No os quedéis con alguien que no os da buena sensación.
La conexión con tu médico no es imprescindible, pero cuando se tiene ¡es genial!. Os sentiréis parte de un equipo que lucha por una meta común.

 

6-El dinero:
Cuando acabéis con el médico os pasarán a administración. Ahí si que os va a temblar todo. Los precios que se manejan en reproducción asistida son muy altos y como en España al menos no estamos acostumbrados a pagar por la atención médica, nos parece una cantidad desorbitada.
Antes de empezar los tratamientos yo tendría algo de dinero ahorrado o posibilidad de acceder a un préstamo. Quedarse en el camino por falta de dinero es muy duro.

 

7-Pon una gran sonrisa en tu boca:
 A partir de hoy puedes quedarte embarazada. No sabemos si el camino será corto o largo, pero al menos estás donde te pueden ayudar. Así es que cuando salgas de la clínica tras tu primera visita: ¡SONRIE! Ya ha empezado tu viaje.
¿Y a ti?¿Qué tal te fue en la primera visita a que hiciste a una clínica de reproducción asistida? Me gustaría mucho saber si te sentiste bien atendida, satisfecha con lo que te dijeron o cómo fue en tu caso.

¡Déjame un comentario, no te cortes!

Como siempre, agradezco si lo compartís en Facebook, Twitter, Pinterest, lo que queráis.

El porqué de este blog

Nuestros hijos son muy deseados, muy buscados. No vinieron a este mundo..
¡los trajimos!

Ahora que están aquí acompañémosles con amor, respeto, apego, empatía y mucha atención.

Cojámoslos en brazos; no les dejemos llorar para que se acostumbren.

Los bebés necesitan lactancia y contacto, recordémoslo siempre.

Y no debería importar si son uno, gemelos o varios hermanos; que no sea esa nuestra excusa.

Se puede hacer, con mucho esfuerzo, eso sí.

¡Pero para eso los tuvimos, para criarlos con todas nuestras fuerzas!

En esta parte de la web voy a hablaros sobre temas de crianza según los veo yo. No soy una experta, sólo quiero compartir cómo lo estoy haciendo…

Quizás no estéis de acuerdo conmigo siempre, pero como nos dijo un día Carlos Gonzalez:

”no sé si lo hice bien, pero lo hice de la única manera que pude”.

Aquí os dejo un enlace al índice de artículos de crianza

 

_ndice

 

Y un video donde os doy la bienvenida y os invito a alejar el miedo juntas.

La paciente informada

¡Esas somos nosotras cuando estamos en Reproducción Asistida!

  • Las que queremos saber qué nos pasa y qué se puede hacer.
  • Las que si estamos empezando queremos involucrarnos desde el principio.
  • Las que desde la inocencia de los comienzos a nuestra situación actual, hemos sabido aprovechar el tiempo y aprender palabras y técnicas que ni sabíamos que existían.
  • Queremos que cuenten con nosotras, pero también saber que si un día necesitamos dejarnos llevar porque la situación nos supera va a haber personas ahí que nos van a sostener.

 

 

(Empieza a verlo en el minuto 1:38 ¡Disculpa!)

¿Y tú? ¿prefieres dejarte llevar para no agobiarte o prefieres llevártelo todo bien sabido a la consulta?

Cuéntanos tu estrategia para transitar este camino.

Como siempre, agradezco si lo compartís en Facebook, Twitter, Pinterest, lo que queráis.

Las 10 recomendaciones que una paciente con experiencia podría darte

Si un día, una paciente que ha vivido la experiencia de la reproducción asistida pudiera tomarte de la mano y sentarse contigo a tomar un té.

Si esa persona pudiera transmitirte todo lo que ha ido aprendiendo en los meses o años que lleva en el camino a su hijo.

Si esa persona pudiera transmitirte lo complejo del mundo en el que entras, intentando no asustarte pero sí abriéndote los ojos, quizás te diría cosas como esta:

 

Nena, tú vales mucho

Lo primero que te diría sabiendo esa mezcla de nervios, esperanza y miedo en la que vives, que cuando hemos descubierto que tenemos problemas de fertilidad, nuestra autoestima se debilita y nuestro paso firme en el mundo empieza a no serlo; recodar que tenemos un valor propio que no pasa por nuestra capacidad para tener hijos, es fundamental.

 

Mujer sonriente

 

Potencia tu salud

Lo que viene va a poner a prueba tu cuerpo. Te vas a medicar más o menos dependiendo de cual sea la causa de la infertilidad, pero además emocionalmente también acabará afectando a la percepción que tienes sobre él. Y no lo consideras frívolo, porque cuando esto se prolonga en el tiempo, es importante estar lo mejor posible. Y un cuerpo sano y cuidado es parte de esa armonía.

 

Busca a tu grupo

Mira, la expresión «alguien que me entiende», va a adquirir aquí una nueva dimensión. Es maravilloso que amigos tuyos o tu familia te apoyen en todo lo que puedan, pero la mirada, la escucha y el silencio si es necesario que te da cualquier paciente que sepa de qué va esto, es imposible que te la den. Busca grupos de apoyo, investiga en Internet, atrévete a sacar el tema y te sorprenderá cuantas miles de personas estamos en el mismo barco.

 

Controla Internet

Pero, atención. Siendo Internet un avance tan increíblemente maravilloso, dándonos tanto y permitiéndonos acceder a tanta información de una manera tan rápida, se ha convertido para la mayoría de nosotros, en algo capaz de doblegar nuestra voluntad. Se come el tiempo, nos ponen nerviosas y nos lleva a sitios en los que lo que leemos puede darnos más disgustos que otra cosa. (Y te lo dice alguien que trabaja en esto)

 

Haz un viaje

¿Conoces una mejor manera de desconectar? Esta paciente que se ha sentado a charlar contigo te recomendaría que hicieras un viaje, el que puedas. No hace falta irse a la Riviera Maya (aunque si puedes…) Puede ser un camping en el valle D’ Arán, un hotel en la playa de Valencia, o quizás una semana maravillosa en Lanzarote. Es como si fuera un corte en la línea vital en la que andamos enredados.

 

viajar antes de hacer tratamiento de fertilidad

 

Busca a tu ginecólogo / a

Te diría que sí, que está bien elegir a la clínica porque te la ha recomendado tu ginecólogo o porque no la ponen mal en Internet y está cerca de tu casa, pero también ella, que ya lleva mucho pasado, sabe que a veces hay que coger trenes, aviones, que hay que pasar en el metro hora y media para llegar al médico que puede tener la clave en tu caso.

 

Cuida a tu pareja

Ah, y algo fundamental: si empezaste este proceso con una persona al lado, alguien con el que luchar para hacer de vuestro sueño, una realidad, cuídala, ¿no? Que esto realmente tiene sentido como parte de vuestro proyecto (aunque para algunas mujeres puede acabar convirtiéndose en un camino de maternidad en solitario), pero si tienes pareja y estás en reproducción asistida lo primero es mantener esa pareja para entre los dos tener la fuerza para continuar.

 

Haz lo que más te gusta

Ya estás viviendo una situación lo suficientemente estresante como para ponerte el listón de exigencias demasiado alto. Es el momento de poner todo aquello que te requiera un esfuerzo extra, en modo crucero y dedicarte siempre que puedas a darte el gusto, de verdad eso que te vas a llevar por delante. Un masaje, ese viaje del que hablábamos, meditar, leer… ¡Disfruta TODO lo qua quieras!

 

Prepara recursos económicos

Amiga, quiero avisarte de que esto es caro. Muy caro. Tanto si necesitas ya dinero como si no, mantente alerta en qué camino podría tomar en caso de que los negativos se sucedan. Quizás tengas que pegar saltos a nivel tratamientos que todavía no puedes ni imaginarte, así es que ve guardando siempre que puedas algo de dinero. Peeeero, invierte en aquellas cosas, situaciones o gente que puede ser un soporte en tu camino y que puede significar la diferencia entre continuar o dejarlo.

 

Perdónatelo (casi) todo

Por último, mirándote a los ojos y dándote un profundo abrazo, es posible que con lágrimas a punto de asomar a los suyos, te diría que fueras buena contigo, que seas benévola, que te perdones esos sentimientos inesperados, esas pérdidas de control, esos estados tan bajos, tan profundos que hasta a ti misma te asustan y te hacen preguntarte ¿por qué sigues haciendo tratamientos si te estás haciendo ya daño a ti misma? Amor propio, self love, lo que tú quieras, pero QUIÉRETE.

 

¿Te animas a compartir este post si te ha parecido interesante que otras personas lo lean? Muchas gracias

Un reportaje inédito: Embarazo y nacimiento de mis gemelos

La verdad es que no sé cómo empezar este post para transmitirte de verdad cuánto me gustaría que lo leyeras y vieras el video que hoy comparto contigo.

 

¿Cómo llegué a hacer el video?

Quizás ya sabes que soy una de las fundadoras de la Asociación madres solteras por elección. Hace unos cinco años, nos llegó una solicitud para colaborar en un reportaje. Muy a menudo se recibe este tipo de peticiones ya que a los medios de comunicación les interesa bastante sacar noticias sobre nuestro modelo de familia y el tema de la reproducción asistida sin pareja.
Desde siempre me había estado ofreciendo para colaborar con la prensa, pero es que además cuando me llegó el mail resultó que el periodista que quería hacerlo era un antiguo conocido mío de mis años de juventud más divertida.
Contactamos y desde el principio todo fue muy fácil. Yo ya estaba embarazada de Martín y Aitana y lo que Luis me propuso fue ir grabándome a lo largo de varios meses hasta llegar al momento del parto.
Quería estar en mi casa junto a Rodrigo, en encuentros con amigas relacionadas con el embarazo o la crianza.

También quería grabarme cuando iba hacerme pruebas médicas y hasta entrar a alguna ecografía, pero yo, que tengo experiencia en ir muy feliz a un médico y llevarte una sorpresa inesperada y dolorosa preferí que nunca entrara hasta que ya al final, me sentí tranquila con respecto a que los niños estuvieran bien ya que no paraban y le dejé entrar a una.

Luis incluso quiso estar dentro del quirófano cuando al final me practicaron una cesárea, es verdad que hubiera sido una grabación que nos hubiera permitido recordar ese momento crucial toda la vida, pero también es cierto que precisamente por lo trascendental de la situación, y a pesar de que no tenga problemas en compartir tantos aspectos de mi vida de manera pública, sentí que ese momento era mío y de los niños (bueno y de los aproximadamente 10 médicos y personal médico que estaban en quirófano)

 

¿Qué vas a encontrar en el reportaje?

Empieza cuando yo estoy embarazada de unas 10 semanas y nos acompaña en diversas situaciones como cuando fuimos a la clínica IMF-Instituto madrileño de fertilidad donde algunos de sus profesionales enseñaron a nuestros niños en laboratorio o cuando acudimos al centro de Tuti donde estuve practicando clases de yoga para embarazadas. También acudimos a Entremamás, espacio de Claudia Pariente y que fue mi acompañante en la cesárea (ya que se programó y en mi hospital permitían el paso a una persona) donde compartimos un desayuno con otras mamás.
Mi madre y mi hermano también aparecen en el reportaje, no os los perdáis.
El que se merece atención especial es también Rodrigo; hay varios momentos en los que está para comérselo.
En un momento dado llegamos al tema hospital. Durante la cesárea podréis ver a mi familia muy, muy nerviosa y tras ella, Luis me sigue con su cámara hasta la habitación.
Los últimos minutos están dedicados a reflexionar lo que supuso para mí la búsqueda de mi segundo hijo que se prolongó durante tres años y mientras respuesta la la habitación hablo con él ya tengo a Martín Aitana entre mis brazos.

 

 

El video dura 14 minutos, pero de verdad que es tan emocionante que vas a verlo hasta el final.
Pienso cuánta lucha hay detrás de esas imágenes. Si no conoces bien mi historia, te recomiendo mi libro Mi maternidad asistida porque te aseguro que fue muy, muy complicada.
Cuando acabé logrando este embarazo que sale en el reportaje, pensaba en cuantas tripas estuve mirando durante los tres años que duró su búsqueda. Pensaba en las mujeres que no me conocían y que quizás pensaban: vaya, qué suerte…
Cuando yo miraba con ansia esas otras tripas que aquellas mujeres poseían, nunca me planteaba si las había costado mucho o poco, siempre daba por hecho que lo habían querido y lo habían logrado y al final acabé dándome cuenta que cada tripa de embarazada que veamos, encierra toda una historia detrás y mucha no son nada fáciles, pero recuerda que SIEMPRE merecen la pena.

 

Antes de acabar quiero decirte dos cosas si eres una mujer embarazada de gemelos:

 

Insisto: por favor ve el video entero y si te animas a dejarme luego algún comentario, te contestaré encantada. Comparte este artículo con quien creas que le va a gustar o que necesite un poco de ilusión, de saber que se puede.  Muchas gracias

Positivo por embrión C. Testimonio

En el grupo de apoyo que celebramos en Madrid cada mes y al que estás invitada, hay historias de todo tipo y una de ellas os va a animar a todas las que dudáis de la posibilidades de un embrión C, para más inri, si el embrión  C está vitrificado. 

La hija de Patricia nació hace unos meses y en el último grupo al que acudió no pude resistirme a pedirla su testimonio.

 

Embrión C

© Gabor from Hungary

 

Cómo empezó todo

Empecé mi sueño de ser madre cuando tenía 36 años. No tenía pareja y me embarqué en esta aventura sola. Pensé que con esa edad no tendría ningún problema para quedarme embarazada, pero no fue tan fácil.

 

Empiezan los tratamientos

Hice 4 IA todas con resultado negativo y fue entonces cuando decidí pasar a FIV. en el primer tratamiento que realicé se obtuvieron 6 ovocitos de los cuales fecundaron 2. Me transferí el primero con el mismo resultado que en las IA (negativo) y el día que iba a transferirme el 2º embrión se descongeló mal y la tuvieron que anular.

A la espera de un nuevo intento de FIV me hicieron unos análisis en los que se vio que tenía una reserva ovárica baja que posteriormente se confirmó cuando en el 2º tratamiento de FIV no obtuve ningún ovocito para transferirme. Fue en ese momento cuando decidí cambiarme de clínica porque anímicamente ya las fuerzas empezaban a fallar.
Durante el proceso del cambio de centro me realizaron unos nuevos análisis ampliados en los que detectaron unos valores inmunológicos alterados y el hematólogo me recomendó tratamiento con Adiro y heparina. cuando se lo comenté a la nueva ginecóloga ella no estaba de acuerdo con el hematólogo ya que los valores que salían alterados ella los consideraba normales así que hice la 3ª FIV sin la medicación que el hematólogo me recomendó.

En esta ocasión se obtuvieron 2 embriones que me transferí juntos con resultado de nuevo negativo.

Antes de iniciar el 4º tratamiento ya me plantearon la posibilidad de ovodonación dada la reserva ovárica baja y los fallos de implantación que llevaba (los cuales achacaban a la mala calidad de mis óvulos).

 

Mujer mirando al cielo

Imagen cortesía de Nenetus © Fredigitalphotos.net

 

La ovodonación no era una opción que me planteé cuando decidí ser madre, de hecho, no sabía ni que existía dicha posibilidad, pero viendo que el tiempo pasaba y la baja probabilidad de conseguir un embarazo con mis óvulos, mientras realizaba el 4º intento de fiv me mentalicé y pasé el duelo de renunciar a mis óvulos para ser madre.

En mi cuarta y última fiv conseguí 3 ovocitos, uno de ellos de calidad A y los otros dos calidad C.

El día de la transferencia me transferí el de calidad A y uno de los C y el otro según palabras del embriólogo no tenía buena pinta porque estaba dividiéndose mal, de ahí que tuvieron dudas de congelarlo y decidieron esperar otro día más para ver la evolución. Yo estaba muy contenta por haber conseguido uno de calidad A, de ahí que cuando a los 15 días me dieron el resultado de la beta de nuevo negativo la caída esta vez fue más dura que las anteriores.

 

El último tratamiento antes de pasar a ovo

Finalmente, pudieron vitrificar ese embrión C con mala pinta pero yo ya no tenía apenas fuerzas ni ganas de intentarlo de nuevo y más siendo un C malo pero dado que era el último intento con mis óvulos finalmente me lo transferí y un poco a la desesperada en esta ocasión, y tras consultar con una inmunóloga, me pinché la heparina y tomé el Adiro que ya me había recomendado el hematólogo hacía meses y con lo que la inmunóloga estaba de acuerdo (no así mi ginecóloga).

Durante esos 15 días de espera antes de la beta acudí a otra clínica para informarme sobre la ovodonación y ya dejé solicitada fecha para cuando me dieran el resultado, asumiendo que sería negativo, empezar ya a buscar a la donante.
Fue la espera menos angustiosa de todas porque sabía cuál iba a ser el resultado pero de repente todo cambió. llegó el día de los análisis y sorpresa…

 

¡¡¡Positivo!!!

No daba crédito, pensaba que se habían equivocado de paciente, me parecía increíble que ese embrión por el que nadie daba un duro me hubiera embarazado, pero así era. Tardé unos días en creer que de verdad estaba embarazada y todo el embarazo asustada pensando que pudiera ir mal pero no fue así y el 9 de febrero nació mi hija Sara, una niña sana y preciosa que puso cara a mi sueño y fin a un largo camino de 15 meses en los que derramé muchas lágrimas y tuve que levantarme muchas veces y vencer muchos miedos.
Ahora sé que todo el esfuerzo valió la pena y que al final del camino estaba la mejor recompensa de mi vida.

Espero que este testimonio pueda ayudar a aquellas mujeres que están en este proceso para que cuando les den malas noticias sobre la calidad de sus óvulos y embriones no den todo por perdido porque mientras haya un embrión para transferir hay posibilidad de embarazo, lo importante en este largo y difícil camino es perseverar porque solo quien no se da por vencida obtiene su recompensa.

 

Ojalá este testimonio te ayude y te anime. Que sí, que se puede. Que lo saben los ginecólogos y los embriólogos y por eso transfieren embriones C y los vitrifican siempre que les vean posibilidades. ¿Te animas a co,partir el post? Ayúdame a que llegue a quien lo necesite, por favor.

9 meses con Samanta: Maternidad y Reproducción Asistida

Samanta Villar es una famosa periodista española que ha decidido compartir los nueve meses de su embarazo logrado tras cuatro años de tratamientos de reproducción asistida.

En el programa no habla de ellos más que ocasionalmente, pero a cambio solamente en el primer pudimos ver como una pareja de mujeres intenta su embarazo utilizando un tratamiento que no gusta nada a los médicos: la inseminación casera.

A raíz de ello, Samanta viaja a Dinamarca y allí tiene una entrevista con un donante que además comparte que va a ser no anónimo, lo que para mí lo hace más interesante todavía. Su hermana es madre sola por elección y eso junto con un último impulso de su madre le hizo decidirse a donar.

Aviso de que se llora… y mucho.

 

Captura de pantalla 2016-05-09 a las 11.44.39

 

Aquí tenéis el 2º capítulo de 9 meses con Samanta: Ya no hay referencias a la Reproducción Asistida más que de pasada. Y también está bien, no? Cuando nos quedamos embarazadas ya somos como todas la mujeres que se han quedado embarazadas de manera natural y ella como muchas, empiezan a preocuparse por lo que está por venir, ya que el parto se ve más cerca.

Sí, como dije un día, la infertilidad y lo vivido no se olvida, pero hay que intentar empezar a vivir sin miedo…

 

Samanta VIllar y su pareja

 

En el 3º capítulo entran en el tercer trimestre del embarazo y junto a la historia de Samanta, vamos a conocer a una pareja que tuvo a su hijo por gestación subrogada y logró algo que quizás muchas desconozcáis y es que una mujer aunque no haya dado a luz puede conseguir dar el pecho a su hijo y esta mujer lo logra.

También va a salir una mamá bastante tardía concretamente tuvo a su hijo con 51-52 años. Esto caso es un ejemplo de que el acuerdo que existe en España de no hacer tratamientos por encima de los 49-50 años es un acuerdo entre clínicas, no algo que marque la ley.

Y bueno, ya se acerca el momento de nacer los mellizos de Samanta. Podría deciros solamente que ha sido muy emocionante especialmente siendo unas niñas que nacieron como los nuestros, de reproducción asistida tras 1.001 luchas  pero no me puedo callar: todo ese proceso de contracciones pasado encima de una cama sentada o tumbada debió ser terrible. ¿Porqué no se movía? ¿Se los recomendaron, lo eligió ella? Me encantaría saberlo…

 

9 meses con Samanta 3

 

Si os animáis, estaría genial que comentarais aquí qué os ha parecido 9 meses con Samanta. Ah, y si os apetece ver mi propio 9 meses con Eva, aquí lo tenéis,  jY si os apetece compartir ¡Bienvenido sea!

 

Seguir o descansar tras una beta negativa

¡Cuántas veces nos habremos hecho esta pregunta! Te aseguro que a mí me llega cada cierto tiempo y creo que es el momento de que os de mi recomendación acerca de seguir o parar tras una beta negativa.

 


 
En el video revisamos los 2 aspectos que tenemos que analizar:

Tema Emocional:

Como siempre os digo tenemos que escuchar a nuestros médicos. Habitualmente tras haber tenido una beta negativa, te citarán para hablar con tu ginecólogo, analizar qué ha podido pasar y ver por dónde vais a continuar. También podría ocurrir que si estás realizando inseminaciones o tienes embriones vitrificados del tratamiento del que acabas de dar negativo, directamente te llamen para programar la siguiente inse o la siguiente transferencia.

¿Pero que pasa cuando tu médico te dice que podéis continuar y tú estás pidiendo ya una segunda opinión en otra clínica y te dicen que habría que parar y hacer más pruebas?

¿O cuando tu ginecólogo te dice que es mejor dejar descansar el cuerpo un ciclo o dos antes de continuar y a ti en esa segunda opinión que estás pidiendo en otra clínica, te dicen que por ellos podéis empezar cuando tú quieras?
Ayyyyy, ¡nos volvemos locas!

¿A quién hacer caso?

Y lo peor de todo: Empieza la desconfianza.

¿Y si no me hicieron bien el tratamiento?
¿Y si me equivoqué al elegir mi clínica?
¿Y si en esta nueva clínica solo quieren hacer negocio?
¿Y si mi clínica no tiene los mejores medios?

Ante todo este mar de dudas tengo 2 cosas para decirte:

He llegado a la conclusión de que todos los protocolos pueden ser válidos en un momento dado. En TU momento dado. Pero también es que hay que tener en cuenta la manera de trabajar de cada médico. Ellos, observan, analizan, ponen en práctica, prueban y llegan a sus propias deducciones que son las que les llevan a aconsejar una cosa y que puede ser la contraria a la que otro profesional le está recomendando a esa misma paciente al mismo tiempo. Honestamente no creo que uno sea mejor que otro; de todo tipo de tratamiento, de todo tipo de clínica y de toda manera de trabajar, salen niños de las clínicas (partiendo siempre de que tengan un buen estándar de calidad).

Lee este post que escribí y que te puede ayudar cuando te debatas en ese mar de dudas:
Las decisiones en Reproducción Asistida ¿y si me estoy equivocando?

Tema Emocional:

Puedes ir a mil y un foros, puedes preguntar a un psicólogo, a un terapeuta, a mí.
Puedes bucear en Internet buscando historias parecidas a la tuya.
Leerás personas a las que un descanso les va muy bien para coger fuerza, estar despejada y volver a centrarse en su vida (ese pequeño reducto que nada tendría que ver con la infertilidad).
Verás como otras muchas encadenan un tratamiento con otro porque los tiempos de espera “las matan”.
Pacientes que según les viene la regla, ya tienen todo el protocolo del siguiente intento en su correo electrónico.

Tú te conoces mejor que nadie; piensa en como te encuentras y revisa estas preguntas que puedes hacerte ante de tomar la decisión:
¿Te sientes capaz de ilusionarte con un nuevo tratamiento?
¿Confías en quien te lo está haciendo?
¿Quieres acabar con esto cuanto antes?
¿Quieres continuar aun sin apenas ilusión porque crees que el comienzo no necesita que tú estés como unas castañuelas?
¿Estás en un buen estado físico?
¿Quieres despejarte un poco o prefieres seguir ya, en tu siguiente ciclo puede que con mucho trabajo pero inasequible al desaliento?
Y por supuesto si tienes pareja es algo que debéis hablar entre los dos.

De verdad, en cuanto al tema emocional, haz lo que te pida el cuerpo y eso no pasa siempre por la cabeza, por lo racional, sino por lo que sientes en tu corazón y casi en tus tripas.

Espero que te haya gustado y sobre todo que te haya servido este post si no sabes si seguir o descansar tras tu beta negativa, te agradecería que lo compartieras en tus redes sociales. Otras personas pueden verse beneficiadas.