Noemi Tovar escribe La mirada de Silvia Jie (de la reproducción asistida a la adopción)

Hoy os traigo un libro que habla sobre el camino de la maternidad. De la reproducción asistida a la adopción, de intentarlo en pareja a hacerlo sola y vuelta a intentarlo en pareja.

 

NOEMÍ TOVAR

 

Noemí Tovar, escritora y psicóloga es amiga mía e iniciamos nuestros caminos en la maternidad prácticamente a la vez. Cada una transitó espacios que no esperaba, pero ambas llegamos al mismo sitio: nuestros hijos.

Yo llegué a ir a la primera charla de adopción pues si no lo lograba por reproducción asistida, lo iba a intentar así, lo tenía muy claro. Al final logré mis embarazos y aunque no llegué a adoptar a un niño, sí llegué a adoptar embriones, que no es lo mismo, pero sí tiene que ver.

Como me preguntó un día una amiga común:

¿De dónde nace esta vocación por ser madre?¿Quién sabe? Desde luego las dos la tenemos y yo creo que casi todas las mujeres con problemas de fertilidad conectamos con ella.

 

Os dejo con la entrevista que le he hecho a ver qué os parece (subid el volumen a tope, por favor):

 

 

 

La mirada de Silvia Jie. El reto de ser madre adoptiva

 

¿Qué cuenta en el libro?

Noemí Tovar narra en primera persona, sin pudor y con la generosa intención de abrirnos su corazón el proceso desde que sintió sus deseos maternales ya imparables, hasta que Silvia Jie llega a su vida.

 

¿Para quién es?

Para aquellas personas que sientan o necesiten escuchar que la maternidad o la paternidad que no ocurre fácimente (o sea, vas, te acuestas y ya está) te va a hacer adaptarte según se va complicado el camino, pero que si lo vas haciendo, teniendo el objetivo claro, hay un niño para ti.

 

¿Qué vas a encontrar?

Parejas, pasión, amigos, reproducción asistida, familia, aviones, muerte, generosidad, frustración, una carta… en fin, un camino con interesantes vericuetos ¡casi de novela!.

 

¿Cómo se llama la técnica de la que habla para superar duelos,  traumas, etc?

EMDR

 

¿Dónde puedo adquirirlo?

Haz click aquí: La mirada de Silvia Jie

 

Si al igual que Noemí Tovar, tú has tenido que ir adaptándote desde la reproducción asistida hasta la adopción me encantaría que compartieras tu experiencia con nosotros.

Acerca del autor

Eva María BernalEva María Bernal Eva María Bernal

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2 pensamientos en “Noemi Tovar escribe La mirada de Silvia Jie (de la reproducción asistida a la adopción)

  1. Liliana

    Hola Eva María:

    Es la segunda vez que me animo a escribir en tu página porque la entrevista a Noemí Tovar me ha tocado muy de cerca. He pasado un proceso hacia la maternidad con bastantes similitudes al suyo y la verdad es que me he quedado con ganas de saber más por lo que es casi seguro que me lea su libro.
    En mi caso decidí que quería ser madre a los 28 y tras dos años de intentos decidí que quería hacerme las pruebas para ver si pasaba algo. La verdad es que casi me trataron de loca porque en cada visita a la unidad de infertilidad del hospital siempre me decían: “¡Pero si eres muy joven! No te preocupes mujer, tienes mucho tiempo… solo necesitas relajarte”. No sé qué me sentaba peor si lo de que tenía mucho tiempo o lo de que tenía que relajarme. En fin, tras pasar por todo el protocolo de pruebas más y menos invasivas (análisis, histerosalpingografía, ecografías varias,…) me dijeron que era probable que tuviera un pequeño mioma y que era preferible extirpármelo. Tuvieron que operarme dos veces porque en la primera metieron la pata y me perforaron el útero con un bisturí “sin querer”. A la segunda me quitaron el supuesto mioma pero, en mi opinión, yo creo que para nada.
    Y así pasó el primer año de pruebas e intervenciones para concluir lo que nos pasa a muchas: EOD (esterilidad de origen desconocido).
    Los tratamientos por orden fueron: 6 ciclos de clomifeno, otros seis de gonadotropinas inyectables con relaciones programadas y, tras ese año, me derivaron a la unidad de reproducción asistida.
    Una vez allí, y tras otro año en lista de espera, comienzan las IA (siete en total), sin ningún resultado. Entonces deciden hacernos un estudio genético y pasar a FIV.
    Llegados a este punto he de decir que todos los tratamientos fueron realizados por la seguridad social, por aquel entonces yo trabajaba de becaria en la universidad y no podía permitirme realizar los tratamientos en ninguna clínica privada. No es que crea que en el hospital público no hayan realizado su trabajo con profesionalidad en cuanto a lo “técnico” pero si hay algo que tengo claro es que la dimensión psicológica del proceso no se tiene en absoluto en cuenta. Y pasa factura. Mucha.
    Me hicieron dos FIV y dos transferencias de embriones de calidad A (dos cada vez). No se pudo congelar ninguno. Tenía 35 años. Un día el médico me dijo que estaba agotando mis reservas ováricas y yo llegué a casa desconsolada y me puse a llorar. Decidí que quería parar, más bien tenía que parar.
    Cuando me llamaron para comunicarme que habían decidido hacerme otra FIV yo les dije que tenía que pensármelo. La decisión les sorprendió. Cuando les expuse mis motivos sobre el desgaste psicológico que estaba sufriendo solo recibí incomprensión por su parte y me trataron como si fuera una ingrata.
    Paralelamente, mi pareja y yo habíamos iniciado un expediente de adopción nacional. En nuestro caso nunca descartamos la adopción como algo complementario a la paternidad biológica así que decidí concentrar mis esfuerzos en eso.
    Resumiendo, y por no enrollarme más, a día de hoy con 37 años soy madre de un niño de 7 años pero en ningún momento siento que para mí fuera “la última opción”. También pienso que hay que ser muy realistas y no idealizar la maternidad de ningún tipo puesto que, en mi caso, estoy chocando con una realidad es no es siempre como nos la han vendido.
    En fin, esta es mi experiencia vital hasta que vi cumplido mi sueño de ser madre. Así contada, me resulta hasta demasiado breve en comparación con otras historias que he conocido, pero solo las mujeres que nos hemos enfrentado a estos procesos sabemos que tras los números y las siglas (IA, FIV, ISCI,…) se esconden muchos momentos de dolor físico, ilusión, desencantos, alegrías, tristeza infinita, duelo… que nos acompañan toda la vida.

    Gracias por leerme. Un saludo y enhorabuena por tu trabajo.

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    1. Eva María Bernal Post author

      Liliana, mucha gracias por compartir. YO la llamo la última pro que en el proceso de búsqueda de muchas de nosotras está tras los intentos naturales y los asistidos. No dejes de comprarlo, es genial… Optimista y alegre, aunque como tú bien ya sabes, idealizar la maternidad, luego pega unos golpes… :)
      un abrazo

      Responder

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