Mi decálogo personal para tratar a los pacientes de Reproducción Asistida

Desde que hice de mi vida, oficio, he intentado seguir aprendiendo y formándome para poder ayudar a todas las personas que acuden a mí. Acudo a todas las jornadas a las que me invitan o puedo e intento ver desde al perspectiva de los médicos cómo nos ven, cómo piensan en acercarse a nosotros, cómo se frustran igual que nosotros. En fin, nuestro mundo visto desde el otro lado.

 

mujer abriendo puerta

Imagen cortesía de Tiveylucky © Freedigitalphotos.net

 

En la última en la que estuve me di cuenta de que hacía falta un decálogo de atención a la paciente en reproducción asistida: seguimos estando a años luz. Es verdad que algunas clínicas están intentando acercarse a nosotros pero…. uffff, qué gran océano nos separa.

Así es que pedí ayuda a los suscriptores de mi boletín que entre todos escribiéramos ese decálogo:

    • A la paciente de reproduccion asistida hay que saber escucharla y que sus medicos sean claros con ella en toda la preparacion de su ciclo. Ella no es médico pero es su derecho (y desea) saber cómo está yendo el proceso y lo que puede pasar.
    • A la paciente de reproducción asistida no hay que tratarla como alguien que no sabe controlarse debido a sus emociones o a sus hormonas. Somos pacientes en una situación de stress agudo. Nuestra vida no está en juego, pero sí nuestro proyecto vital.
    • La paciente de reproducción asistida debe ser informada con antelación en el caso de que su ginecólogo habitual, con el que ella ha hecho la preparación de su tratamiento y con el que se le supone más confianza, no va a ser la persona que le haga la transferencia embrionaria.
    • La paciente de Reproducción Asistida y su pareja, si la hay, tiene derecho a tener dudas, a estar indecisa, desconcertada, y a preguntar todo lo que necesite, y el médico la obligacion de escuchar de manera activa, atender dudas, contestar aquello que sabe y a decir no se, si no hay una respuesta clara, intentando empatizar con el momento y la situación.
    • Cada paciente de Reproducción Asistida necesita su tiempo Dedicárselo, y a al vez dejarle hablar, preguntar y que explique  qué ha ocurrido hasta que ha llegado allí.
    • La paciente en reproducción asistida que vaya a realizar su primer ciclo de FIV, ICSI etc y por lo tanto su primera betaespera debería informársele desde el principio de todos los síntomas que podría tener y de que no necesariamente significan que haya un embarazo
    • Los especialistas deberían mostrar sincero interés por el resultado del tratamiento, y en caso de que no haya habido embarazo, intentar averiguar cuáles pueden haber sido las causas y proponer posibles soluciones.
    • La paciente de Reproducción Asistida que ha tenido un negativo se merece un hueco lo más urgente posible en la agenda telefónica de su ginecólogo. Sus llamadas nos ayudan hasta un punto que no pueden imaginar
    • La paciente de Reproducción Asistida se merece que su médico esté formado  para atender a alguien que necesita escuchar la realidad y si esta no es buena, sea capaz de transmitirla de una manera respetuosa y atenta.
    • No poner siempre el foco de atención en la mujer, hasta el punto de hacer que se considere “única responsable” (con toda la presión que eso conlleva) de hacer posible el crecimiento de la familia. Si el 50% de los casos de infertilidad corresponde a cada sexo, concentrémonos en ambos desde el principio
    • La pareja de la paciente de Reproducción Asistida no es un acompañante más. No va a recibir asistencia médica pero es parte fundamental de esta ecuación y debe ser tenido en cuenta, recibir información y ser escuchado como si de la misma paciente se tratara.
    • La paciente de reproducción asistida es una mujer que desea cumplir su sueño. No nos “aprovechemos” de esa situación. Ni es un banco ni una máquina de hacer dinero
    • La paciente de reproducción asistida futura madre soltera por elección, emprende un camino en solitario pero no quiere hacerlo sola, el apoyo de la clínica es fundamental. Cada paciente es único y ha de valorarse a la hora de formar al personal que lo atiende.
    • La paciente de Reproducción Asistida hace suya la frase de Albert Einstein que dice: Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo. Cada nuevo tratamiento requiere un cambio pequeño o grande. Tanto a nivel práctico como emocional para la paciente es necesario.

 

Pretty woman jumping with hand drawn lines and arrows come out concept

© R2 Studio

 

Para mí en el fondo de todos estos puntos escritos entre mis lectoras y yo hay algo en común: la necesidad imperiosa por parte de los médicos de una formación específica de atención al paciente.

 

No es un decálogo cerrado, así es que si quieres aportar tu propio punto, por favor, envíamelo a eva@creandounafamilia.net o deja un comentario.

Acerca del autor

Eva María BernalEva María Bernal Eva María Bernal