La Reproducción Asistida como camino a tu hijo

Quiero empezar con una frase que me gustaría que te grabaras a fuego y que yo leí en algún sitio cuando estaba intentando tener a mis hijos y andaba “mu malamente”:

 

problema y solución

Cada problema que vaya surgiendo, es una piedra en el camino, nunca el final.

Imagen cortesía de CNaene © Freedigitalphotos.net

 

No, hasta que tú lo decidas.

Si sigues mi blog, me habrás oído hablar de este proceso como un camino. El caso es que cuando yo estaba en él, no tenía esa imagen, pero con la perspectiva que me ha dado el tiempo pasado desde que salió adelante mi último embarazo y llegué a Australia, como lo llamaban en este texto anónimo, he visto que bien podría describirlo así:

Un camino que sabemos el día que empieza, pero no el que acaba. Hay una meta, pero no sabemos dónde va a estar situada.

Solamente un porcentaje muy, muy pequeño de parejas lesbianas o futuras madres solas por elección (dado que en su mayoría acuden a los tratamientos sin problemas previos de fertilidad) lo logran entre uno y tres tratamientos y además la mayoría de las veces con técnicas tan sencillas como una inseminación, pero para el resto de nosotras, este es un proceso que puede abarcar un mínimo de un año y hasta tres o cuatro.

Lamentablemente hay parejas heterosexuales que entre que toman la decisión de tener un hijo, descubren su infertilidad y llega el niño por reproducción asistida pueden llegar a emplear en este camino incluso más de cinco años.

 

La reproducción asistida como oposición

Tener un hijo cuando la infertilidad da la cara, no es sacar una oposición, pero tiene mucho de ello.

  • Una vez que logras tener a tu hijo es para toda la vida.
  • ¿Cómo no va a ser complicado que ocurra?
  • ¿Cómo no va a merecerse que emplees meses y meses de tu vida?
  • ¿Cómo no va a necesitar buenos profesionales y las mejores técnicas para lograrlo?
  • ¿Cómo no vas a tener que levantarte tras los abortos o lo negativos que son los suspensos que a veces tienen las personas que preparan sus oposiciones, pero que también sacan fuerza de no se sabe dónde para volver a sentarse y emplear otro año de su vida en aprobar su examen-lograr tu positivo?

Sí, un hijo es un hijo, no es una oposición, pero ellos y nosotros nos estamos dejando la piel por el camino y eso hace que las emociones de ambos estén a flor de piel.

 

Emociones, sí, pero también, cerebro

Tienes que lograr sacar de ti a esa mujer que en otros aspectos de la vida sabe plantearse objetivos y va a por ellos.

No lo olvides nunca, porque si te dejas llevar por las emociones sin pedir ayuda en caso de que te desborden, no vas a poder continuar.

Ya está. Se acabó tener alguna opción de tener un hijo.

Yo no puedo permitir eso para ti. Si me sigues a mí, si llevas tiempo leyendo los artículos que escribo o los videos que publico en mi canal de YouTube es porque eres una persona que tiene inquietudes sobre su camino reproducción asistida y sobre cómo llevarlo. Eres una paciente informada, una persona con inteligencia emocional que busca en otras personas o en mí misma inspiración y herramientas para poder continuar.

Pon tu cabeza a trabajar. Ponla fría, aplícate hielo si hace falta, pero no dejes que cada piedrecita que encuentres en el camino del tipo:

  • Negativos
  • Abortos de cualquier tipo
  • Endometriosis
  • Un quiste que no se va
  • Un endometrio que da problemas para crecer
  • Adherencias en útero

… sean el final. No veas nada de esto como algo definitivo, son piedras, que hay que apartar, que en nuestro caso sería ver cómo se solucionan y una vez hecho poder continuar. O que nos hacen detenernos, reflexionar, hacernos un huevito por un tiempo hasta que otra vez cogemos fuerzas para continuar con nuestro camino.

Los caminos tienen curvas, altos y bajos, tienen piedras, pedruscos. A veces hay zanjas, pero todas son parte del camino, no son el final.

 

El final está en otro sitio

Vuestro objetivo es lograr llevar un embarazo a término y antes de eso, solo tú y tu pareja si la tienes, podéis dar este proceso por finalizado porque incluso si un ginecólogo os llegara a sugerir que habéis llegado a él, podríais buscar una segunda opinión que, efectivamente, puede corroborar lo que os han dicho, pero también podría encontrar una nueva pista, una nueva prueba, un nuevo “y si…”

 

Compañera de camino…

Este es tu sueño. Es lo quieres. No permitas que las cosas que tiene solución se lo coman.

Hay un problema, se soluciona. Continuamos.

 

Ojalá este artículo te haya ayudado. Lo he escrito con el corazón. A veces me gustaría cogeros de los hombros y hablaros cara a cara para daros un poquito más de fuerza para continuar. Si crees que puede ayudarle a alguien, te invite y te agradezco que lo compartas en tus redes sociales.

 

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Eva María BernalEva María Bernal Eva María Bernal